El llamamiento y el patrón del reino.
INVITAMOS A TODOS LOS HIJOS DE DIOS ESCUCHAR LA PALABRA QUE TANTO NECESITAMOS YA QUE EN ELLA HAY ESPIRITU Y VIDA (JUAN 6:63) EN UNA RADIO ON LINE: www.radio920.com
UNA PALABRA DIFERENTE LLENA DE CONTENIDO Y REALIDAD, LE INVITO QUE PUEDA ESCUCHAR ESTA RADIO HORA DE CHILE TODOS LOS DOMINGOS DESDE LAS 11:30 DE LA MAÑANA HASTA LAS 13:00 HORAS DEL MEDIO DÍA. NECESITAMOS DE LA PALABRA YA QUE ELLA ES UNA ESPADA DE DOBLE FILO QUE SEPARA EL ALMA DEL ESPIRITU, LA LUZ DE LAS TINIEBLAS, LAS COSAS CELESTIALES DE LAS COSAS TERRENALES, AMÉN.
“Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen”
Mt 13:16.
EL LLAMAMIENTO DE LOS DISCIPULOS Y EL PATRÓN DEL REINO.
El tema de hoy y de los siguientes mensajes es “La miniatura de la manifestación del reino” (Mt 17:1-8). Cuando el Señor Jesús estaba en la tierra Tuvo muchos discipulos y siempre los guiaba siguiendo una dirección, una línea. Nosotros también debemos adherirnos a este modelo: seguir una línea en dirección a la meta, y así avanzar. Por ejemplo, en el estudio que hicimos de las epístolas de Pedro, vimos la cumbre de la revelación divina: Dios se hizo hombre para que el hombre llegue a ser como Dios en vida y naturaleza, pero sin Deidad (Sal 82:6). Dios se hizo hombre para que nosotros tengamos Su vida a fin de que ésta crezca en nosotros hasta que podamos expresar Su naturaleza, la cual será plenamente manifestada en la Nueva Jerusalén. Sin embargo, este proceso no sucederá de repente. El camino a la Nueva Jerusalén es gradual, debe ser recorrido paso a paso. Si seguimos esta línea, poco a poco avanzaremos hasta alcanzar nuestra meta: no sólo ser hijo de Dios, sino estar lleno de Su vida y naturaleza.
El Señor al comenzar Su ministerio en la tierra, como tenía en cuenta ese propósito, comenzó a predicar y a decir: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mt 4:17). El reino de los cielos se había acercado, pero aún no había llegado; para eso fue necesario que el Rey del reino de los cielos surgiera. Aunque el Señor Jesús ya estaba presente, no había tomado aún su posición de Rey. Primeramente, necesitaba conocer y experimentar la naturaleza humana, para así después de Su muerte y resurrección, añadir la naturaleza de Dios a la naturaleza humana.
Mientras caminaba en la tierra, como el Hijo del Hombre, Su encargo fue predicar el evangelio del reino de los cielos para que todas las personas sean introducidas a este reino. Con tal propósito, en Su primera búsqueda, Él llamó a cuatro discípulos: Pedro, Andrés, Jacobo y Juan (vs. 18-21). Lugo fueron siendo añadidos otros, como Mateo, un cobrador de impuestos que dejó todo para seguir al Señor (Mt 9:9). El Señor enseñaba en las sinagogas, predicaba el evangelio del reino y sanaba toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo, para manifestarse como el Hijo de Dios (4:23-24). Así que, de entre la numerosa multitud que Lo seguía, muchas personas también deseaban hacerse Sus discípulos(v 24).
El Señor también enseñó a sus discípulos a proceder como ciudadanos del reino de los cielos. En los capítulos 5 al 7 de Mateo está descrito el patrón que el Señor estableció para el pueblo del reino de los cielos. Aquellos a quienes Él había llamado personalmente, y todos los que fueron traídos hacia dentro de Su reino, necesitan seguir este patrón de vida. Cuando comenzó a predicar explicó primeramente qué es el reino, trajo muchos detalles al respecto de él en esos tres capítulos del Evangelio de Mateo.
Después, de entre los muchos discípulos que Lo seguían, el Señor eligió especialmente a doce para que fueran Sus apóstoles, para que fuesen enviados (Mt 10:1-6; Lc 6:13-16). A partir de entonces, ya no era solamente el Señor quien predicaba el evangelio del reino, Sus discípulos y apóstoles también seguían predicando que el reino se había acercado (Mt 10:7). Esto nos muestra que la obra del Señor tiene un orden, sigue una línea y avanza: Así como Él, Sus discípulos también salieron predicando que el reino de los cielos se había acercado.
Además de mostrar a Sus discípulos cómo debe proceder el pueblo del reino, el Señor también les dio a conocer los misterios del reino de los cielos por medio de las siete parábolas descritas en el capítulo 13 de Mateo. Los siete misterios representados allí pueden ser explicados por medio de las siete iglesias mencionadas en Apocalipsis 2 y 3. Estas siete iglesias corresponde a la historia de la iglesia a los largo de estos dos mil años.
Después de hablar de los misterios del reino de los cielos, el Señor mismo reveló la iglesia, que también es un misterio. Primero, Dios Padre reveló Su misterio, que es Cristo, el Hijo del Dios viviente; después Cristo reveló la iglesia (Mt 16:16-18). De esta menera, dos grandes misterios fueron revelados: el misterio de Dios, que es Cristo, y el misterio de Cristo que es la iglesia (Col 1:24, 26; 2:2). La iglesia en sí también tiene un misterio, que es el misterio de la piedad: Dios expresado aquí en la tierra (1Ti 3:15-16). La palabra iglesia significa la asamblea de los llamados hacia fuera, es decir, aquellos que fueron salvos, son llamados para reunirse en un solo lugar.
Cuando el Señor estuvo en la tierra y llamó a muchas personas para que fueran sus discípulos, anhelaba que éstos lleguen a ser el pueblo del reino de los cielos. No obstante, los llamados todavía tenían mucho de la vida natural. El Señor Sabiendo esto preparó un lugar para que se reunieran, donde la vida natural, la vida del alma pudiese ser eliminada y negada y así, ellos puedan vivir de acuerdo al patrón del reino de los cielos. ¡Este lugar es la iglesia!
PALABRA CLAVE: El Señor preparó un lugar para que lleguemos a ser el pueblo del reino de los cielos.
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Literatura de Alimentos diarios, por el hermano Dong Yu Lan y algunos santos con encargo de mostrar el amor de Dios.



